Cómo evitar lesiones en el pádel

30 julio 2026
lesión padel

El pádel es un deporte dinámico y muy social, esto ha hecho que aumente su popularidad en este tiempo. Un mal gesto, un apoyo rápido o un golpe repetido pueden causarte lesiones antes de lo que imaginas. Y lo cierto es que la mayoría de las lesiones en el pádel no aparecen de golpe, sino que se van avisando poco a poco.

La buena noticia es que muchas de ellas se pueden prevenir si sabes dónde poner el foco y cómo cuidar tu cuerpo. Desde Clínica Melow te lo explicamos poco a poco.

Lesiones de pádel más comunes

El pádel es un deporte explosivo, con cambios de dirección constantes, giros, saltos y golpes repetidos. Por eso, hay zonas del cuerpo que sufren más que otras. Estas son las lesiones que vemos con más frecuencia.

Fascitis plantar

Si al levantarte por la mañana notas un dolor punzante en el talón, especialmente en los primeros pasos, puede que la fascitis plantar ya esté jugando su partido. En pádel, los desplazamientos cortos, los saltos y los frenazos constantes sobrecargan la fascia del pie. Si no se trata a tiempo, puede volverse muy limitante, incluso para caminar con normalidad.

La fisioterapia, junto con un buen trabajo de descarga y movilidad, suele marcar la diferencia.

Dolor lumbar

La zona lumbar es una de las grandes “pagadoras” del pádel. Los giros rápidos del tronco, las rotaciones forzadas y una técnica incorrecta hacen que la espalda baja acumule tensión partido tras partido. El resultado suele ser una lumbalgia persistente, sensación de rigidez o incluso pinchazos al agacharte o levantarte. Aquí no vale aguantar el dolor: cuanto antes se trate, antes volverás a moverte con libertad.

Manguito rotador

El hombro es clave en el pádel, pero también muy vulnerable. Golpes por encima de la cabeza, bandejas, remates… todo pasa por el manguito rotador. Cuando esta zona se sobrecarga, aparece un dolor profundo en el hombro, pérdida de fuerza o molestias nocturnas que no te dejan dormir.

Es una lesión silenciosa, pero muy frecuente si no se trabaja la movilidad y la fuerza de forma adecuada.

Esguince de tobillo

Un mal apoyo, una salida rápida o un resbalón pueden acabar en esguince. Es una de las lesiones más comunes en pádel y, muchas veces, se minimiza demasiado. Inflamación, dolor y sensación de inestabilidad son señales claras de que el tobillo necesita atención. Un esguince mal curado puede dar problemas durante años, así que no conviene correr riesgos.

Dolor de antebrazo

Conocido popularmente como “codo de tenista”, el dolor de antebrazo aparece por la repetición constante del golpeo y, muchas veces, por una pala inadecuada o un agarre incorrecto. Suele manifestarse como pérdida de fuerza al agarrar objetos, molestias al jugar o dolor localizado en la parte externa del codo.

Es muy habitual en jugadores amateurs que juegan varios partidos a la semana sin compensar la carga.

Prevenir lesiones

La prevención no es solo para profesionales. De hecho, es en jugadores aficionados donde más margen hay para evitar lesiones con pequeños cambios en la rutina.
Calentar bien, descansar cuando toca y escuchar al cuerpo son básicos, pero hay un punto clave que muchas veces se pasa por alto: el material.

Material para prevenir lesiones en el pádel

Tu cuerpo juega, pero el material también.

  • Zapatillas específicas de pádel, con buena amortiguación y agarre según el tipo de pista.
  • Pala adaptada a tu nivel, peso y forma de jugar. Una pala demasiado dura o pesada puede ser el origen de muchas lesiones de brazo y hombro.
  • Grip adecuado, ni demasiado fino ni demasiado grueso, para evitar sobrecargas en el antebrazo.
  • Y, por supuesto, conocer tus límites: jugar cansado multiplica el riesgo de lesión.

Elegir bien el material es como elegir un buen compañero de pista: marca la diferencia.

Tratamiento de lesiones de pádel en Clínica Melow

En Clínica Melow, en Málaga, tratamos con aficionados al pádel. Sabemos que no solo quieres quitarte el dolor, sino volver a jugar con seguridad y confianza.

Nuestro objetivo no es solo que vuelvas a la pista, sino que lo hagas mejor que antes, con un cuerpo preparado para disfrutar del pádel sin miedo al dolor. Si notas molestias, no las normalices. Si actualmente padeces algunas de estas molestias no dudes en agendar una cita online, ademas puedes ponerte en contacto con nosotros para cualquier tipo de duda.

Recuerda que el pádel está para disfrutarlo, no para sufrirlo.

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