Uno de los problemas más comunes de los pacientes de nuestra clínica fisioterapéutica suele ser por difícil con los tejidos blandos debidos a caídas, choques y otros traumatismos. Es de esta manera, que los problemas con el punto de gatillo miofascial se convierten en un síndrome en nuestro cuerpo, más que un síntoma. Por ello, vamos que este post lo vamos a dedicar a este problema.

¿Qué es el punto de gatillo miofascial?

El punto gatillo miofascial se trata de un nódulo palpable sobre la piel, está situado en una banda tensa del músculo, lo que provoca dolor, con un patrón característico, a quién lo sufre. Pudiendo dar lugar a disfunción motora y fenómenos autonómicos.

Podemos encontrarlo en diferentes partes del cuerpo pero la más usual es la espalda debido a las malas posturas. Lo ideal es tratar el punto de gatillo miofascial con fisioterapia para poder llevar un seguimiento y rehabilitación eficaz y rápidamente, como lo realizamos en nuestra clínica de fisioterapia en Málaga.

Causas del punto de gatillo miofascial

¿Cómo podemos identificar los puntos gatillos miofasciales? Esto surge cuando una zona del músculo está en continua contracción.

Puede ser por diferentes causas como un sobreuso de la musculatura, movimientos inadecuados, mala posición prolongada, hipertensión arterial, producción de acetilcolina, alteración del metabolismo del calcio, estrés o hiperestimulación neurológica.

Tipos de puntos gatillo miofasciales

Debemos tener en cuenta que hay dos tipos distintos, mientras que el punto gatillo activo muestra un dolor inmediato y puede reducir nuestra movilidad, el punto gatillo pasivo no provoca un dolor inmediato, sino que únicamente crea malestar al presionar sobre el nódulo.

Ambos hay que tratarlos con la mayor brevedad posible para evitar problemas mayores.

punto de gatillo miofascial en fisioterapia

¿Dónde se suele ubicar los puntos gatillo miofasciales?: Localización de los puntos gatillo

Los puntos gatillo miofasciales pueden aparecer en diferentes zonas de nuestro cuerpo, pero generalmente se encuentran en los siguientes puntos:

  • Cuello

En la zona del trapecio y los escalenos es común que se desaten algunos puntos gatillos, especialmente el estrés afecta a esta parte de nuestro cuerpo.

  • Espalda

El dolor lumbar es muy común, a veces este puede estar causado por un punto gatillo y suele estar muy relacionado con una postura incorrecta prolongada.

  • Tren inferior

En cuanto al tren inferior, suele afectar al área de los cuádriceps, puntos gatillo del sóleo, puntos gatillo de los gemelos, puntos gatillo del piramidal, puntos gatillo de los glúteos y puntos gatillo del tibial anterior.

  • Tren superior

En cuanto al tren superior, las principales localizaciones de puntos gatillos se encuentran en el hombro, podemos nombrar los puntos gatillo del supraespinoso y los puntos gatillo del infraespinoso.

¿Cómo prevenir el síndrome de puntos gatillo miofascial?

La mejor forma de prevenir el síndrome de punto gatillo es cuidando la salud de nuestros músculos para no llegar a crear estos nódulos, para ello se recomienda prestar mucha atención a nuestra postura corporal, mantener una vida activa y realizar estiramientos después de la actividad física. Además, la parte psicológica también afecta a nuestros músculos, por ello debemos no mantener un nivel de estrés muy elevado ya que esto se ve reflejado directamente en nuestra tensión muscular.

Tratamiento de los puntos gatillo miofasciales en fisioterapia

Para un correcto tratamiento de los puntos gatillo miofasciales es necesario contar con distintas técnicas de fisioterapia y recibir atención personalizada. El tratamiento de fisioterapia sobre el punto gatillo tiene como objetivo interrumpir el círculo dolor-contractura-dolor, presionando el nódulo doloroso con una intensidad variable, con la finalidad de cortar el círculo vicioso.

Existen diferentes técnicas, tanto para abordar esta dolencia como para prevenir que no vuelva a ocurrir en un futuro, basadas en estiramientos, entrenamiento postural, etc… De esta manera, dependiendo del caso puede llegar a ser necesario el uso de medicamentos y/o inyecciones en el punto desencadenante.

En cualquier caso, ante un dolor persistente debe acudir a un profesional fisioterapéutico para un correcto diagnóstico y tratamiento.